martes, 10 de julio de 2007

Autoridades tienen problemas para controlar venta de Semilla Hindú

El supuesto adelgazante se expende en tiendas aunque no cuenta con registro sanitario. El Ministerio del Poder Popular para la Salud sólo contabiliza 5 muertes entre 2001 y 2007 por ingesta del producto natural, pero se presume que este número podría ser mayor pues gran parte de los casos no se denuncian

Karina Rodríguez
Luisana La Cruz

Desde hace tiempo se ha dicho que los remedios milagrosos no existen, pero cuando se trata de bajar de peso, las personas no pierden las esperanzas. Las dietas son un método engorroso y difícil, por eso siempre es preferible una solución con varita mágica. Así es como la Semilla Hindú, una planta nativa de países como México, Colombia y ciertas regiones de Venezuela, se transformó en el hada madrina de los que sueñan con un cuerpo cada día más esbelto.
Pero poco a poco, el hada ha perdido su fama. Muchos siguen encantados con sus poderes adelgazantes, pero otros han comprobado el mal que se oculta tras esa apariencia milagrosa. Entre sus componentes no sólo se encuentra el cianuro, sino también sustancias conocidas como glucósidos cardiotónicos, que en dosis tóxica pueden atacar al corazón y ocasionar arritmias. Pero, ¿por qué se continúa vendiendo esta semilla, si además de no contar con registro sanitario, ha causado muertes?
Parece que las medidas implementadas por el Ministerio del Poder Popular para la Salud son insuficientes para controlar la venta de Semilla Hindú, puesto que como confiesa Ana Carolina Chacón, farmacéutico y miembro de la Dirección de Drogas, Medicamentos y Cosméticos de este organismo, los expendedores ocultan la mercancía al momento de la inspección. Pero además, no se ha emprendido una campaña informativa en todo el país para advertir adecuadamente sobre los daños ocasionados por este producto adelgazante sobre el organismo humano y algunas tiendas naturistas continúan ofertándolo a pesar de que han escuchado de su toxicidad.
Chacón asegura que ya se han repartido oficios en los distintos estados para que se efectúen las inspecciones y que además se han impartido tres talleres de carácter piloto a las comunidades, con el fin de advertir sobre el problema que están ocasionando en el país los medicamentos ilícitos. Y es que la Semilla Hindú es tan solo uno de los tantos medicamentos ilegales a los que el Ministerio le hace seguimiento.
“El problema de las inspecciones es que generalmente se hacen para buscar varios medicamentos ilícitos y no sólo para buscar la Semilla Hindú. Además, aunque en las tiendas la tienen, no se las venden a todo el mundo. A nosotros no nos van a mostrar el medicamento. Generalmente lo tienen guardado y no lo ponen a la vista”, asegura Chacón.
Los estados beneficiados por estos talleres son hasta ahora Trujillo, Nueva Esparta y Lara. Casualmente, en ninguno de estos estados se han reportado hasta el momento muertes por ingesta del producto vegetal. Mientras, regiones como Zulia, Carabobo y Distrito Capital permanecen a la espera de estas iniciativas gubernamentales, considerando que en ellas se han reportado los casos de muerte por consumo de la semilla. Sin embargo, queda en duda el impacto que pueden tener estos talleres para extender el mensaje al conjunto de la población, puesto que éstos van dirigidos a auditorios reducidos.
El único mensaje emitido por el Ministerio de Salud que podría considerarse masivo es el publicado en su página web, en el que se advierte que la planta no cuenta con registro sanitario. Sin embargo, cabe preguntarse si este método es lo suficientemente efectivo para informar al público, pues en Venezuela apenas 12,8% de la población (3.308.400 personas) posee acceso a Internet, según cifras emitidas para marzo de 2007 por la International Telecommunication Union.
Hay que recordar que de acuerdo al artículo 6º, numeral 3, de la Ley de Protección al Consumidor y al Usuario, los compradores tienen derecho a recibir: “Información suficiente, oportuna, clara y veraz sobre los diferentes bienes y servicios puestos a su disposición en el mercado, con especificaciones de precios, cantidad, peso, características, calidad, riesgos y demás datos de interés inherentes a su naturaleza, composición y contraindicaciones que les permita elegir de conformidad con sus necesidades y obtener un aprovechamiento satisfactorio y seguro”.

Alta toxicidad
“Existe la falsa creencia de que los productos naturales son inocuos, porque provienen del medio ambiente”, expresa Daniela Pasqualatto, Jefe del Servicio de Medicamentos y Tóxicos de la Universidad Central de Venezuela.
Según informa, la Thevetia ahouia y la Thevetia peruviana, pertenecientes a la familia de las Apocinaceas, son las especies más vendidas en el país bajo el nombre común de Semilla Hindú.
Toda la planta contiene glucósidos cardioactivos, sustancias que pueden ser tóxicas y causar la muerte cuando se toman por vía oral, como indica el portal web Medicine Plus, adscrito a la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
Por sus consecuencias sobre el miocardio, puede decirse que la semilla hindú tiene efectos cardiotóxicos. El paciente suele presentar arritmias o fallas en el corazón. Según comenta Diana Sequera, farmacéutico del Laboratorio de la Guardia Nacional, ésta ha sido la principal causa de muerte atribuida a las personas que han ingerido el producto vegetal.
Pero la alta toxicidad de la planta no sólo se debe al efecto de los glucósidos cardiotónicos. Sequera determinó mediante un estudio de laboratorio que la semilla contiene un porcentaje importante de cianuro. “Recolectamos en algunos sitios diferentes muestras de la semilla, tomamos una porción, la maceramos y le aplicamos algunas técnicas instrumentales. Por medio de ese procedimiento se pudo determinar que el 4% del peso de la semilla contiene cianuro”.
Como señala Pasqualatto, “el cianuro es una sustancia neurotóxica que puede ocasionar neuropatías si las personas se exponen a pequeñas cantidades todos los días”.
Las neuropatías se manifiestan cuando una neurona, que forma parte del sistema nervioso central, sufre un daño. En el momento en que esto ocurre, las personas empiezan a padecer de adormecimientos en la cara, en las manos o hasta falta de coordinación al momento de caminar.
De seguro pensará que estos son todos los efectos de la semilla, pero no, aún hay más. Según indica Sequera, la semilla también puede considerarse una sustancia citotóxica, puesto que causa graves daños en el ADN. “Su ingesta conlleva a malformaciones en el feto”.
La doctora Pasqualatto recuerda un caso que se dio hace año y medio en el Hospital Universitario. “Se trataba de un bebé que nació con una malformación muy severa, porque tenía un cerebro completamente liso, con un ojo muy grande y otro muy pequeño, además de que presentaba un problema grave en el corazón. Al hacerle un interrogatorio a la madre supimos que ella había tomado la Semilla Hindú hasta la décima semana de gestación, porque desconocía que estaba embarazada”.
La semilla también puede ocasionar dolores abdominales, vómitos, mareos y hasta diarrea.

Entre el desconocimiento y el saber
Una pequeña bolsa blanca de papel contiene el “producto quema grasa” al que muchos denominan Semilla Hindú. En el empaque, sellado con una grapa y sin referencias clara sobre la empresa distribuidora del producto, se puede leer: “Natural adelgazante, reguladoras de la tensión, diuréticas, disminuyen el apetito”. Las indicaciones recomiendan que se tome una diaria después del almuerzo o la cena y que se ingiera bastante agua durante el día. Contiene aproximadamente 9 semillas, divididas en cuatro pedazos cada una. Se supone que las personas sólo deben ingerir una de estas porciones cada día.
María* está encargada de una tienda naturista ubicada en la zona metropolitana de Caracas. Ella vende la semilla porque, aunque no le hace promoción, la gente se la pide. Al preguntarle si conocía de su toxicidad contestó: “Lo que pasa es que con eso hay mucha polémica porque hay clientes que rebajan 30 kilos y les va buenísimo, mientras que otros dicen que hay personas que se han muerto”.
Por otra parte, Susana*, dueña de una casa naturista ubicada en el Municipio Libertador dice que la vende, a pesar de haber escuchado de personas con efectos secundarios. “No es dañina, lo que pasa es que si la gente la toma en exceso, sí le hace daño; por eso es que deben tomarla como la recete el médico, porque si ingieren más de una en un día, claro que les va a hacer daño”.
Carolina* es auxiliar de farmacia y decidió montar su negocio junto a su socia que se desempeña como farmacéutico en el Municipio Libertador. “Tener una tienda naturista es muy difícil, porque al fin y al cabo uno está tratando con medicamentos”-confiesa. “Yo sí la vendo, pero sólo la recomiendo para personas que tienen tensión alta, porque a la gente que sufre de tensión baja puede causarle mareos. Es más, yo antes la tomaba y me fue chévere. Lo que pasa es que yo soy más bien de tensión baja y me mareaba, porque la semilla funciona como diurético”. Descarta que la planta sea nociva y alega que los casos de muerte se deben a sobredosis.
Vendedores como Susana* o Carolina* creen firmemente que los casos de muerte asociados a la semilla se deben a clientes que han desobedecido estas indicaciones. Pero otros como María* están plenamente concientes del daño que puede causar. “Yo creo que la gente dice que el producto es malo porque contiene cianuro, como muchas de esas semillas”, comentó.
La Ley de Protección al Consumidor y al Usuario establece en su artículo 9º que “en caso de constatarse que un bien de consumo constituye un peligro o riesgo de importancia para la salud, aun cuando se utilice en forma adecuada, y que no haya sido informado al consumidor en los términos del artículo 6 de la presente Ley, el proveedor del mismo deberá, sin perjuicio de las responsabilidades a que hubiere lugar, proceder a retirarlo del mercado, sustituirlo o reemplazarlo a su costo”.
Durante la realización de la presente investigación se visitaron 21 establecimientos, de los cuales 12 ofertaban el producto y 9 no lo vendían o lo retiraron del mercado. Los negocios que decidieron reemplazarlo se ubicaron principalmente en el mercado de Quinta Crespo y en la avenida Baralt, zona aledaña al Ministerio de Salud. Manifestaron que no recomendaban ese producto porque causaba daños en el organismo.
Pero como se puede observar, muchas casas naturistas están incumpliendo actualmente con la normativa. Buena parte de ellas no ha procedido a retirar el producto, en algunos casos por desconocimiento y, en otros, a pesar de conocer los efectos nocivos de la semilla.

¿Producto adelgazante?
La principal razón de venta del producto vegetal es su supuesto poder adelgazante. “La semilla sí sirve para adelgazar, sí hace efecto, el problema es que tiene componentes que causan daños colaterales”, asegura Chacón.
Mientras, la doctora Pasqualatto explica que “todo lo que causa diarrea es utilizado por la gente para rebajar”. En realidad, el peso que se pierde de esta forma, se recupera en cuanto el efecto laxante se desvanece.

Personas afectadas
La Dirección de Drogas, Medicamentos y Cosméticos del Ministerio de Salud tiene registrados 5 casos de muerte por ingesta de Semilla Hindú. Todos los expedientes reportan que los pacientes sufrieron trastornos en los ritmos del corazón, así como respiración acelerada.
Ana Carolina Chacón, farmacéutica de este departamento, informa que el Ministerio no cuenta con un registro completo de las personas afectadas por ingerir la Semilla Hindú. “Muchos casos no se denuncian, porque la gente no le presta atención o porque desconocen que el daño se lo ha ocasionado la semilla”.
El primer caso de muerte del que se tuvo conocimiento fue registrado en el 2001 en la ciudad de Caracas. Se trataba de una joven de 20 años de edad que al consumir la semilla presentó problemas en el corazón. Los informes médicos demuestran que el deceso fue causado por una intoxicación ocasionada tras el consumo de la Thevethia Peruviana.
En 2005, se registraron tres muertes en el Hospital de Chiquinquirá en Maracaibo y en 2007 se denunció el fallecimiento de una estudiante de la Universidad Central de Venezuela.
Sin embargo, hay otros casos que no han sido contabilizados en el Ministerio de Salud. Un ejemplo de esto es el que reporta el Departamento de Farmacología de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Carabobo.
Este organismo, junto al Centro Policlínico de Valencia, realizó un estudio de caso a una mujer de 32 años que luego de ingerir Thevetia Peruviana como tratamiento médico para bajar de peso presentó náuseas, vómitos, alteraciones en los ritmos del corazón y shock anafiláctico, que genera obstrucción de las vías respiratorias. El expediente médico explica que los síntomas presentados por la paciente son iguales a los causados por los glucósidos cardiotónicos.
Estos datos dejan evidencias de las limitaciones que tiene el Ministerio de Salud para llevar un registro completo de los casos, lo que se une a los problemas ya existentes para ejercer control sobre los mercaderes que comercian la planta.
Y es que la importancia que se atribuye hoy día a la belleza ha ocasionado record en ventas en casi todos los negocios de la rama, pero sobre todo, impulsado la aparición de personas que buscan hacerse un puesto en el mercado a cualquier costo, incluso si éste es la vida de un ser humano.


*Este nombre es falso. La fuente pidió que su identidad no fuera revelada para efectos de este reportaje.

1 comentario:

ana maria dijo...

hola lei su reportaje ya que yo tomo la semilla hindu. A principios de año la tome y no me paso nada, luego la deje de tomar porque no tenia como un horario para ir al baño; despues comence otra vez a tomarla y me senti un poco mal no se porque... mi mama se entero y me prohibio tomarlas aunque yo tenia otra bolsita, ahora comence otra vez a tomarlas. Realmente mi pregunta es ¿ La semilla causa esos efectos por exceso ? Porque yo tomo 3/4 antes de cada almuerzo como dice y tomo agua.